domingo, 31 de octubre de 2010

Río Torrestío



Siempre que hacía la ruta de Casa Mieres con la bici me quedaba mirando el río Torrestío con ganas de bajarlo y a Oscar seguro que le pasaba lo mismo cuando iba a hacer montaña por Peña Ubiña, así que aprovechando las primeras lluvias, Oscar y yo hicimos una primera incursión por un río Torrestío bastante escaso de agua.

Bajamos desde Genestosa hasta Villafeliz ya en el río Luna. Había menos agua de la prevista ya que parte de lo caído fue en forma de nieve.

La primera parte con bastante maleza aunque llevadera y sin necesidad de hacer ningún porteo; no llegó al nivel pleno de aracnokayak, pero anduvo cerca. Después ya algo más abierto y, sobre todo, destacaba en el recorrido la abundancia de presas en rampa que nos proporcionaron un buen entretenimiento.

Puntos de juego con este caudal tan bajo no había muchos pero es que hacía un frío de esos que desaconsejaban cualquier posibilidad de mojar las orejas.

Tras pasar por San Emiliano, el Torrestío recibe un par de afluentes (arroyo de Majua y arroyo Alcantarilla (sin coñas)) que le dan algo más de agua y que, de repetir el descenso un día con un caudal ya más alto de agua, sería un buen punto para empezar.

Poco después se llega a la desembocadura en el río Luna donde nos encontramos con el primer y único porteo debido a un chopo caído.

Llamaba la atención la abundancia de cables y alambres de espinos que cruzaban el cauce y la de porquería que había en un río tan de montaña como éste que casi no tiene habitantes que lo puedan ensuciar.

Pero pese a la falta de agua, el frío, los alambres de espinos cruzando el cauce, la porquería que había en la orilla, las escolleras hechas con coches de desguace... el caso es que nos divertimos como enanos. Una pena que la abundante agua que cayó durante y después del descenso no lo hubiera hecho unas horas antes ya que, en poco tiempo, elevaron el caudal los centímetros suficientes para evitar muchos impactos contra las rocas.

Como remate final y tras un encuentro casual con Rober que se iba para el Sella, estuvimos recuperándonos con un buen plato de frisuelos con chocolate en un bar de San Emiliano. Si es que de esta manera no hay quien pierda tripa :-).




Si a alguno le da por hacer este tramo quizás le pudiera merecer la pena acercarse hasta cerca del pueblo de Torrestío para ver el salto del rebezo:

(ya pudieramos haber pillado ese sol tan estupendo el día que bajamos el río :-)

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